Libérate de los propósitos de siempre que jamás cumples


¿Sabías que hay 40 mil neuronas en el corazón? ¿y unos 500 millones en el sistema digestivo? El corazón y las tripas tienen cerebro. ¿Qué neuronas pones a trabajar para definir los propósitos de año nuevo? ¿Usas las neuronas de la cabeza en exclusiva?

Tal vez ese sea el problema de no cumplir los objetivos que te propones. ¿Cuántos años llevas planteándote lo mismo sin resultado? La fuerza del arranque mental se dispersa en un latido mientras maltratas a las bacterias que habitan en el intestino.

Antes de marcarte los propósitos del año nuevo conecta con las tripas, abre el corazón y deja a la mente en paz. ¡Sí, en paz! La mente tiene la cualidad de enfocarse cuando te ocupas del sistema nervioso cardiovascular y digestivo.

Si no te sale de las tripas,
si tu corazón no vibra,
no lo hagas,
suelta ese propósito.